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El vino de hielo (o “eiswin”) es un vino de producción limitada que se elabora a partir de uvas congeladas, proporcionando un mosto de alto contenido de azúcar.

Historia

El vino de hielo tiene sus orígenes a finales del siglo XVIII en Franconia, una región del norte de Alemania, donde según se tiene noticia, unos viticultores intentaron elaborar un vino con uvas parcialmente congeladas. Como resultado, se obtuvo un vino concentrado, afrutado, muy dulce y ácido a la vez, lo que le confería fluidez y carácter, con capacidad de crianza y buena evolución en botella.
 
Por sus excelentes características y su limitada producción, debido a que únicamente se podía elaborar en regiones muy concretas y en años con climatología adecuada, el vino de hielo se convirtió en un vino muy apreciado para beber en ocasiones especiales.





Método de Elaboración


El proceso de elaboración parte de una recolección tardía de la uva a temperaturas rozando los -10º grados centígrados, para que el agua de dentro del grano de la uva esté congelada en forma de cristales de hielo. Este proceso de denomina “crioconcentración” o también “crioxidación”.
 
Posteriormente, antes que la uva se descongele, se prensa muy delicadamente y se extrae el jugo de uva concentrado. De esta forma se obtiene un mosto con un alto contenido de azúcar, pero a la vez con una acidez elevada. La fermentación del vino de hielo se realiza en barricas de madera de forma lenta durante varios meses.

En la actualidad se utilizan métodos artificiales de enfriamiento de la uva utilizando cámaras frigoríficas, para producir vino de hielo en regiones en las que la climatología no permite su elaboración natural.


Las variedades más comunes utilizadas para elaborar vino de hielo son el riesling y gewürztraminer, aunque también se utilizan el vidal, el chenin blanc, el grüner veltliner, el pinot blanc, el pinot gris o el chardonnay, entre otros.
Los vinos de hielo maridan estupendamente con quesos como el cheddar o el mascarpone, con postres de chocolate, e incluso con frutas como las fresas o las frambuesas.

En España se pueden encontrar algunas bodegas que producen vino de hielo, como es el caso de las Bodegas San Prudencio en la Rioja, las Bodegas Vidal Soblechero en Rueda, las Bodegas San Alejandro en Calatayud o la Bodega Gramona en el Penedés con sus dos "vins de gel" Riesling-Muscat y Gewürztraminer.

Esperamos que os animéis a probar este tipo de vinos si aún no los conocíais y nos expliquéis que os han parecido.

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