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6. EL EMBOTELLADO

6.1 Las botellas 
EI acondicionamiento, en botellas es el resultado lógico y la forma óptima de la conservación del vino. La botellapermite la buena presentación del vino; pero no es solamente una forma cómoda de distribución. Se debe considerar que éste es el medio de desarrollar mejor y de conservar más largo tiempo las cualidades gustativas de un gran vino.
El formato de botellas utilizado es muy variado, dependiendo del vino que van a contener, pero existen dos formatos principales utilizados mayoritariamente, son:
• Formato Bordelesa: Empleado para todo tipo de vinos aunque con mayor asiduidad para los tintos. En el caso de tintos se emplea el vidrio verde que permite una mayor retención de las radiaciones UV, permitiendo al vino estar mayor protegido.
• Formato Rhin: Empleado mayoritariamente para rosados y blancos, generalmente incoloro para poder apreciar mejor el color de dichos vinos.

6.2 EI corcho
EI taponarlo con corcho debe tener un origen tan antiguo como la conservación del vino en botella, puesto que no se puede considerar ésta sin un taponado hermético. Todavía hoy el corcho ha guardado su superioridad y su prestigio y constituye el único sistema de taponada capaz de asegurar una conservación de larga duración de los vinos finos.
El corcho representa la corteza de una variedad de alcornoque, el Quercus suber, árbol que tiene la propiedad de reconstituir indefinidamente su corteza. Es necesario una decena de años entre cada recogida de planchas de corcho. EI corcho se presenta como un tejido cortical alveolar. Hay una estructura hueca que asemeja a una clase de espuma de madera.
En razón a su débil densidad, a su compresibilidad, a su elasticidad, a su impermeabilidad, a su larga conservación al contacto de los líquidos, a la estructura de su superficie pulida, el corcho constituye un material único para el taponado. Es su constitución química la que da al corcho la propiedad de oponerse a la humectación, lo mismo que a su impermeabilidad y su imputrescibilidad.
Para el embotellado con filtración esterilizante, se utilizan los tapones exentos de gérmenes, es decir tapones estériles. Las dimensiones varían entre 40 y 50 mm habitualmente con diámetros entre 23 y 25 mm. Según el destino que se les vaya a dar; así para los vinos que han pasado crianza se emplean corchos de 50 mm, dado que se espera un largo reposo en botella antes de consumirse.

6.3 Limpieza e higiene
El vino es un producto alimentario. Como tal debe prepararse, manipularse y almacenarse, tomando las mismas precauciones que para otras bebidas alimenticias, como la leche o la cerveza. Debido a su alcohol, a su acidez, a su pretendido papel depurador de la fermentación, a una cierta auto conservación e incluso a un poder antibacteriano, el vino ofrece una falsa idea de seguridad y de Limpieza. En realidad es extremadamente sensible, gustativa y sanitariamente, a las contaminaciones y a las impurezas. Retiene fácilmente los malos sabores y los malos olores de los locales y de los recipientes. Las enfermedades microbianas se transmiten a través de las vasijas vinarias y de todo el material. Debido a ello se producen en las bodegas auténticas epidemias infecciosas.
Los cuidados de Limpieza deben, empezar en la vinificación y han de continuar hasta el embotellado. l-lay que aplicarlos a los locales de vinificación y de conservación, a los alojamientos y a todo el material. La Limpieza es la condición principal de la calidad. Toda la ciencia enológica no sirve de nada si se vinifica en una bodega sucia.
Los locales deben estar adaptados perfectamente para el Trabajo específico de la vinificación y de la conservación. Los locales destinados a la vinificación deben ser amplios, estar bien aireados y bien ventilados.
Las naves de vinificación deben ser secas, fáciles de mantener limpias, lavables por tanto, embaldosadas o revestidas de cemento. Los depósitos de conservación han de responder a las mismas normas. Para las naves de crianza, se debe evitar la aireación y los escapes de temperatura, manteniendo un equilibrio de humedad alrededor del 70 por 100, para evitar el enmohecimiento de paredes y barricas, que origina un micro flora indeseable por exceso de humedad y una excesiva merma en las barricas por un defecto en la misma.

Terminado la parte de Enologia, abrimos el apartado de Viticultura hasta pronto


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